Y se sacrficó,
ajeno al caso , dió su vida.
Y de rojo tiñó
aquella rosa blanca
que roja se volvió.
Defendiendo el amor,
a la razón no oyó
si no a llanto desesperado
de un joven enamorado.
El ruiseñor murió,
en el nombre del amor
su vida entregó.
En vano fue,
su sacrificio no sirvió
el joven fue rechazado
pro que la muchacha no vió
el valor de la rosa
ni el dolor del ruiseñor
que su canto apagó
a medida que su vida
se desangraba sobre una rosa.
ella prfirió lo material
que el verdadero amor.